



El pueblo guarda un secreto.
El bosque exige un precio.
Lía siempre pensó que las
historias que su padre le contaba
sobre Bonfist, el pueblo donde él
creció, eran demasiado absurdas
para ser reales: relatos de
fantasmas, leyendas sobre brujas
y una advertencia que repetía
como un mandato: nunca
acercarse a la oscuridad.